” Siempre fuiste mi espejo,quiero decir que para verme tenía que mirarte.” J. Cortázar

El ESPEJO potencia nuestras proyecciones en los demás. Tanto los defectos como las virtudes que vemos en el otro surgen de la resonancia que hay dentro de nosotros.

Eso que admiramos del otro es un potencial que nos habita y debemos despertar en nosotros. El defecto que vemos en el otro también nos habita. Y así es como nuestros pares/espejos nos dan la posibilidad cada de día de redescubrirnos, aceptarnos e integrarnos.

El tono 7 (resonante) posee una energía de alta vibración armónica y junto con el espejo nos dan la oportunidad de aclarar situaciones confusas, cortar con relaciones kármicas y retomar nuestro objetivo.

La sombra del espejo nos lleva reaccionar ante la vida, en vez de responder libremente a ella. Las reacciones surgen de nuestros miedos, frustraciones, cólera y enjuiciamiento. Cuidado con proyectar estos sentimientos en el otro. Ante esto es bueno enfocar nuestra percepción para ver nuestra verdad y crecer.

“El espejo también refleja la eternidad de la vida: si ubicamos dos espejos enfrentados, veremos que se multiplican infinitamente y forman un verdadero túnel a través del tiempo. De tal naturaleza fue creado el Universo”

Bendiciones

Energía Maya